
- ¿Cómo quedó tu mundo interno después de publicar tu primera novela. Sabayoneses?
- Marcado…Hay una cicatriz que se abrirá más porque Sabayoneses es sólo una parte de una saga mayor…Hay que sacarlo de adentro porque pesa, pero cuando se lo saca, se siente el vacío. En resumen, para mí, escribir es una forma diplomática de lidiar con mi propia insatisfacción
- ¿Qué cosas te ponen insatisfecho?
- La realidad… es tan…color gusano… Mi personalidad es arrebatada, quiero hacer un montón de cosas lo más rápido y de la mejor manera posible, pero por un lado el tiempo no alcanza y por otro lado la realidad pone zancadillas, fabrica demoras que después me ponen ansioso.
A la noche me digo: Hoy pude hacer esto y aquello, y eso más, y siento que no aprovecho la vida de la mejor manera. Entonces me entra la ansiedad de que voy demorado, ¿hacia adonde voy demorado? no sé, saco cuentas y digo: Es imposible hacer las cosas a mi ritmo por culpa de la gravedad, del embotellamiento, de la imbecilidad de alguna gente, y de ahí sale fortalecida la insatisfacción. Creo que la única forma de combatir aquello es dejar a la ciudad e irme al campo a beber de las fuentes primordiales de mi vida, a estar en el único sitio donde he sido endiabladamente feliz.
Ya empezaré una terapia de monte: irme los fines de semana descalzo a pescar, a treparme a los árboles para comer mangas acabaditas de sacar de las ramas.
- ¿Y guayabas?
- Y guayabas, y grey, y tamarindo y guapomó, y naranjas, y mandarinas, y ambaibas…todo
- ¿Santa Rosa es tu Macondo?
- No es mi Macondo. Macondo es el del Gabo, así como Yonakpatawpha es de Faulkner nomás……Santa Rosa es santa Rosa..Mi santa Rosa, así, a secas
- Te quejas, pero entiendo que conseguiste un montón de cosas a tu edad. ¿Que lecturas haces de tus triunfos?
- Son peldaños, huellas de un camino…los miro, y cada día se alejan más…y ya no son míos…es como cuando estás en una playa…gozas la playa, pero no es tuya…esos premios no son míos, están ahí adornando un mueble, pero me miran y siento que debo seguir en ese camino. Mi vida es una competencia permanente contra mí mismo. Y lo que he logrado, es algo que me obliga a seguir con el doble de esfuerzo..
- ¿Cómo está tu relación ahora con el periodismo?
- En el momento que te escribo esto, en pleno feriado, con mi trabajo en la revista y el tema de la Feria del Libro, hablo con vos, y pulo un cuento para un concurso nacional….es así…si no estoy haciendo esto siento que estoy en vano en este mundo
Ah! el periodismo!!!
Al periodismo le agradezco el que yo ahurita no sea un taxista…naturalmente que ser taxista no tiene nada de malo, es más, ellos tiene fama de pasarla muy bien. Vos sabés que lo único que yo sé hacer más o menos bien en la vida es la escritura….y el periodismo es lo único en lo que escribiendo puedo ganar el suficiente dinero para vivir más o menos bien.
El periodismo me permite la plata para mantener a mi familia y comprarme libros, y me da el tiempo para poder hacer literatura. Gracias periodismo, pero tras que pueda lo voy a dejar… Si me das a elegir entre el periodismo y criar gallinas…. pretendo criar gallinas en el pueblo… El periodismo me ha dado grandes experiencias, grandes amigos, me lo ha dado todo, pero no es lo que yo quiero hacer hasta el último día de mi vida…Tampoco lo es criar gallinas… jajaja.
- ¿La escritura es más transpiración inspiración?
- Para ser escritor hay que escribir, y escribir es un ejercicio físico terrible. Bukowski decía que escribir era como un combate de boxeo, y que el secreto era tener la fuerza suficiente para derribar al adversario, en este caso, otra vez, la puta realidad.
- Arturo Pérez Reverte dice que se sentía una prostituta haciendo periodismo. ¿Crees que hay algo de eso?
- En mi caso, no. Por suerte he trabajado y trabajo en medios serios. Nunca nadie me ha obligado a hacer un tema que yo no quiera hacer.. Nunca me han impuesto nada, ni he hecho algo en contra de mi voluntad. Cuando me tocó ir a Chapare, a El Alto, al Chaco paraguayo, a Charaña, a Pando militarizado, a Orinoca, a los enfrentamientos entre universitarios y policías, siempre fui porque me dio la gana, nadie me obligó a nada, y no me avergüenzo de ningún trabajo que me haya tocado hacer sea en el periódico o en la revista.
Lo único que me molesta del periodismo, es que debo interactuar con la gente y a mi eso me cuesta mucho. En la literatura no pasa eso.
Respeto a toda la gente, pero siento que me estorba.
y con los pocos con los que me interrelaciono, lo hago porque por el momento no me queda de otra.
- ¿Qué sensaciones tienes al interactuar con la gente?
- Incomodidad. Sencillamente no me gusta, no puedo, soy muy torpe, además que como vos bien decís en el prologo de Sabayoneses….mi temperamento súper hormonal pone a prueba hasta a mis mejores amigos.
- ¿Qué te cura más, leer o el escribir?
- Han habido lecturas que me han llenado el corazón de todos los sentimientos. Pero la escritura me saca pesos de encima. Es como que si no escribo, el óxido me empieza a embargar. Al escribir, libero muchas cosas. Me libera de mí mismo
- Te haré una pregunta cursi, de esas que se lanzan en el circo de la banalidad. ¿Qué mensaje les das a tus amigos?
- Qué preguntas difíciles haces che.
- Espero sepas disculparme.
- Les digo que gracias. No es fácil ser mi amigo. Me es más fácil enfrentarme, pero gracias a los amigos, pocos, pero con paciencia de madre.
No me cabe duda que el tipo es difícil, aunque, por suerte, a mí no me ha tocado conocerlo en ese aspecto. Pero, de que escribe bien… escribe de la puta madre! Espero que me reserven un ejemplar para cuando vaya de visita a Santa Cruz.
En cuanto a la entrevista… muy al hueso, perfecta. Una vez más, amigo mío, llenas todas mis espectativas. Felicitaciones a ambos! El Nuevo Periodismo se puede sentir orgulloso de tener tan eximios representantes.
Un abrazo, amigo mío, se te sigue esperando por estos lados.
Nos vemos
Buena la entrevista, directa y sencilla. Con estas líneas se conoce un poco más a Darwin y a nosostros mismos. Te felicito por esta bocanada de aire fresco.
si lo sabremos nojotros…no? robertillo??
besos!